Es el conjunto de fragmentos óseos
pertenecientes al esqueleto de un homínido
de la especie
Australopitecos Afarensis, de 3,2
millones de años de antigüedad,
descubierto por el estadounidense Donald Johanson
el 24 de noviembre de 1974 a 159 Km. de Adís Abeba,
Etiopía.
Se trata del 40% del esqueleto de una hembra de alrededor de
1,10 metros
de altura, de aproximadamente 27
kg de peso. Se cree que tenia unos 20 años por las muelas del juicio
estaban recién salidas.
Yo creo que es verdad porque al quedarse atrapados en la
sabana y tener poco alimento tuvieron
que bajar de los árboles. Esto les supuso un problema que, al no caminar completamente
erguidos, los predadores se los comían.
Cuando empezaron a caminar
erguidos se les agotaban las piernas al no estar acostumbrados y cuando pudieron caminar completamente erguidos pudieron fabricar objetos y
desarrollar su mente.
El árbol genealógico de la humanidad tiene muchas ramas pero
solo hay una que llega a nosotros y esos erán nuestros antepasados.
